domingo, 18 de septiembre de 2016

LA TECNOLOGÍA EDUCATIVA COMO UN FACTOR DE DESARROLLO DE LOS PAÍSES: REALIDAD O UTOPÍA



La tecnología es una de las principales fuerzas que delinean y dan forma al mundo, a las sociedades en su conjunto y a los individuos en particular y se constituye hoy en día  un elemento categorizador de desarrollo. Tomando como base este planteamiento podríamos categorizar a Colombia como un país en vía de desarrollo ya que presenta deficiencias en lo que respecta a la dotación de infraestructura  y a la capacitación de los  docentes. Encontramos  equipos en su mayoría obsoletos que no son reemplazados, conectividad deficiente, recursos educativos tecnológicos casi inexistentes y en algunos casos no se cuenta ni siquiera con el servicio de energía eléctrica.

También tiene que ver el uso que desde el sistema educativo estamos haciendo los docentes, de la tecnología, utilizándola  solo como herramienta para la transmisión y asimilación del conocimiento, refleja la falta de una actuación adecuada, por parte del docente, para guiar el proceso de enseñanza aprendizaje, desde el diseño y la planeación de los programas educativos en los que se incorpore a las tic. A pesar de esto, pienso que la tecnología educativa podría ser factor de avance en el desarrollo de los pueblos, ya que contribuye en el proceso enseñanza aprendizaje como herramienta, como medio, como facilitador de conocimientos haciéndolos más agradables, dinámicos y efectivos, sin embargo, esta tecnología debe estar acompañada de una estrategia pedagógica coherente con ellas y con los fines que se buscan y no ser usados como finalidad en si, convirtiéndose en una forma de comodidad para docentes que la utilizan por salir del paso y sin finalidad alguna convirtiéndose en simples receptores de actividades en línea pero sin ningún sentido de crítica o valoración frente a lo que se realiza.


Cuando la tecnología es usada para potenciar las capacidades de los estudiantes, para motivarlos en el logro de sus objetivos, para crear en ellos un espíritu crítico e investigativo, como apoyo de una didáctica y pedagogía constructiva y colaborativa, se logra potenciar el avance  de toda una región y de un país entero y así servir de factor de desarrollo pues seres humanos capacitados unidos a una práctica adecuada: honestos, responsables, respetuosos, solidarios, autónomos y todo lo anterior unido a una verdadera guía por parte de los docentes que realimenten  y hagan seguimiento, se logrará un ser humano integro e integral que no solo busque y logre su éxito personal, sino que también encontrará el comunitario y social. Esto parecería una utopía en el estado actual de nuestra sociedad desequilibrada, en este caso de tecnología, capital humano y riqueza en manos de unos pocos.


Pero aquí está nuestro reto como educadores y como seres racionales, volver la utopía una realidad, servir de motores en el medio educativo donde nos encontramos, incidir en la motivación de nuestros educandos para que ellos el día de mañana no ingresen en la competencia y el individualismo sino que sean motor de un cambio en nuestra sociedad  y en nuestro país.

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